Archive for the ‘Viajes’ Category

Paranoia en carreteras de México

7 mayo 2013
Simon Bolz, www.simonbolz.comNeurona nerviosa

Nuestro Director acaba de viajar por carretera desde Guadalajara hasta Torreón, México (desde el occidente del país hasta el norte; más de 750 kilómetros). Cabe recordar que la esposa de nuestro jefe es originaria de Torreón, mejor conocida como la Comarca Lagunera (alias la Comarca Balacera, por la inseguridad que ha asolado algunas regiones del país, principalmente al norte). Tenía sin manejar hasta allá más de tres años (desde entonces había viajado a Torreón varias veces, pero en avión), mientras que antes viajaba en auto hasta al norte casi cada mes. La inseguridad cambió todo.

Hasta antes de este fin de semana, el último viaje había sido, como dijimos, hace tres años. Dicha travesía puso muy nervioso a nuestro Director: pocos autos en las autopistas y carreteras, y los que había eran del estado donde circulaba: placas de Zacatecas en Zacatecas; placas de Aguascalientes, en Aguascalientes; y así en Jalisco, Durango y Coahuila. La mayoría de la circulación eran camionetas de rancherías y uno que otro auto de tránsito local. El transporte de carga era escaso y la vigilancia policial y militar era reducida y en solo algunos puntos. Y no era para menos: las noticias y las pláticas de conocidos aseguraban de hechos violentos en dicha carretera: asaltos, secuestros, extorsiones.

No sabemos qué tan ciertas eran algunas de estas situaciones, pero lo que sí nos consta es que marcó la percepción de inseguridad en dicha carretera, tan así que durante más de dos años fue poca la circulación de autos y camiones; y eso que estamos hablando de una carretera internacional que conecta El Paso, Texas, con la Ciudad de México, pasando por Ciudad Juárez, Chihuahua, Torreón, Zacatecas, Aguascalientes, León…

Este fin de semana, a diferencia de hace tres años, por la carretera circulaban gran cantidad de camiones de carga, aunque en cuanto a autos y camionetas con familias, estos eran pocos; eso sí: hace tres años no se vio ninguno en todo el trayecto (para ponerse nervioso, de verdad). Además, en esta ocasión, la vigilancia militar y policial fue bastante, aunque en algunos tramos (hasta de más de 100 kilómetros) no se veía ni una sola autoridad, solo algunos tractocamiones y uno que otro coche; nada de qué alarmarse.

La única situación rara que vio nuestro Director fue en una gasolinera ubicada al norte de Fresnillo, Zacatecas: el tipo de la tienda de conveniencia, malencarado, nada amable y que no contestó ni los buenos días al Director; además, el despachador se acercó de igual manera. Al minuto llegó una camioneta con dos fulanos con muy mala pinta, mismos que se le acercaron al encargado de la tienda sin dejar de mirar al Director, quien, paranoia incluida, de inmediato se subió a su coche y avanzó a toda velocidad.

Nota importante: a nuestro Director no le pasó nada ni vio nada grave, incluso notó mucha vigilancia; aún así, si usted planea viajar por dicha carretera, hágalo bajo su propio riesgo. Después no queremos quejas tipo: “Es que confié en el Director” o aglo así.

Nostalgia: De ida, nuestro Director llegó una noche a la bellísima ciudad colonial Zacatecas (Patrimonio de la Humanidad) para recordar viejos tiempos (tenía más de cuatro años sin ir). Le dio tristeza ver las calles solas, sin turismo, solo gente local. En el hotel que llegó (y que siempre había llegado antes) tal vez solo había una décima parte de ocupación (era día festivo), siendo que antes de la ola de violencia, durante cualquier época del año, rebosaba de turistas locales y extranjeros.

El Director le preguntó a tres zacatecanos que qué había pasado, “¿por qué tan sola la ciudad?”, a lo que le respondieron que, en efecto, era por la violencia, aunque aseguraron que esta se circunscribía a las orillas de la ciudad. Aun así, la tristeza o la añoranza por una ciudad viva estaba en sus memorias.

“Pues sí, que los maten a todos y se acaba este desmadre”, dicen que dijo una persona con la que platicó el Director allá en Torreón, quien aseguró que hay limpia por parte de las autoridades y contó varios casos, dos de ellos de primera mano… Por cierto, Torreón goza de una inusual tranquilidad.

Hoy sigue la paranoia

La que viaja en coche al norte es de Simon Bolz

Más de policías en Cancún

24 octubre 2012
Neurona corrupta

Hace tres años publicamos aquí en la Dirección de Asuntos Bipolares una extorsión que sufrió el Director por parte de unos policías de Cancún. Hoy nos enteramos que el ex titular de la 34 Zona Militar, con cabecera en Cancún, aseguró que ¡¡¡90 por ciento de los policías de esta ciudad tienen nexos con el narco!!!

“Malditos puercos”, dicen que todavía se acuerda el Director.

Hoy son corruptos

La que está en la arena de Cancún es de My Confined Space

Las Vegas se miró al espejo

2 octubre 2012
Neurona apostadora

¿Se ha preguntado alguna vez la razón del por qué no hay espejos dentro de los casinos de Las Vegas? ¿Sabía que en la mayoría de los casinos es así? Si usted ha estado en un casino habrá notado que sí hay espejos, montones de ellos, pero estos se localizan en elevadores, en pasillos, en restaurantes, en bares, en habitaciones y, claro, en los techos de las habitaciones (sepa por qué, ja), pero no en el área de juego. El asunto es psicológico.

Todo se debe a que el jugador quiere verse como un hombre de mundo, un James Bond, un apostador sofisticado, como un magnate sabedor de lo que hace, y no como un perdedor, con ojeras, sudoroso, en playera y shorts y su prominente barriga; es decir, la verdad, misma que sí vería en un espejo. Esa verdad que provocaría en el jugador un remordimiento que lo alejaría de las máquinas y las mesas de juego.

Todo esto lo explica alguien que sabe, que vive de eso, que ha diseñado varios casinos, muchos de ellos en Las vegas y Reno, ambas ciudades del juego y ambas en Nevada, pero además también ha incursionado en Macao, algo así como la ciudad del pecado asiática. Se llama Paul Steelman y lo resume en una frase mientras muestra una sonrisa maliciosa: “Todo vale; espejos, no. Porque los casinos son pura ilusión”.

Todo esto viene en un estupendo reportaje de la BBC en el que además, mediante una alusión hacia un casino a medio construir, curiosamente  con fachada de espejos, habla del estancamiento de la ciudad del pecado.

“Ah, qué bonito es hacerse ilusiones en Las Vegas”, dicen que dijo el Director quien seguido se ve en un espejo y apuesta su resto.

Hoy soy Las Vegas

La del espejo salió de My Confined Space

Otra vez Torreón

24 septiembre 2012
Neurona macabra

Ya en innumerables ocasiones hemos comentado en la Dirección de Asuntos Bipolares de la violencia que azota a Torreón (Coahuila, México). Hoy vuelve a ser noticia: un comando irrumpió en un funeral esta tarde y mató al menos a siete personas, una de ellas menor de edad (al menos) y dejó heridas a otra veintena.

Esta noche en Torreón hay, literalmente, un toque de queda. Ni que hiciera falta. Nuestro Director, quien considera a Torreón su segunda tierra (recordemos que su esposa es originaria de La Laguna) platica que cuando ha ido de viaje, nomás oscurece y se vuelve una ciudad fantasma. Cuenta que a más tardar a las 20:00 horas él y su mujer se encierran en el hotel a ver películas (ey) y a descansar después de ver películas (ey).

“Lo más cínico del asunto es que la masacre de hoy se dio justo al lado del campo militar de Torreón. Vaya cinismo. Cómo extraño ir a Torreón”, dicen que dijo el Director.

Hoy volvió a ser Torreón

La de la pistola salió de Nalgas y Libros

La otra oficina del Director

5 septiembre 2012

Neurona asombrosa

Nos enteramos que el Director tiene otra oficina, algo así como su “casa chica” en el internet. Pero no se encelen, queridas secretarias: la nueva oficina del Director no rivaliza con el estilo de la Dirección de Asuntos Bipolares. Vamos: ni siquiera son competencia.

La nueva oficina del Director trata sobre otra de sus pasiones: los autos, los edificios, los aviones, los puentes… de la ingeniería fascinante. El blog se llama Ingeniería Extraordinaria, creación del alter ego de nuestro Director, Carlos Martín, y en el cual colabora su hermano Iván, quien, por cierto, es ingeniero industrial.

Ingeniería Extraordinaria nace para dar un espacio a los que nos gusta comparar el gigantesco tamaño de un motor GE de un Boeing 777 al lado de una miniván; o ver la sublime silueta de un Ferrari 512 TR; o impresionarnos con el impacto de un gran buque de contenedores frente a una gigantesca ola; u observar el extraordinario paisaje de Hong Kong con sus cientos de edificios, junto con la neblina y las montañas. Ese tipo de imágenes, con algunos datos y experinecias propias y otras no tanto, es lo que usted verá aquí en Ingeniería Extraordinaria”, dice la primera entrada del blog.

Dese una vuelta a Ingeniería Extraordinaria, no se arrepentirá.

“Y, pues, como toda ‘casa chica’, ésta te pide tiempo y recursos. Es por eso que estuvimos fuera de la Dirección de Asuntos Bipolares en estos días, creando Ingeniería Extraordinaria, y por más mentiras que les eché a las secrenalgas, no tardaron en descubrirme”, dicen que se excusó el Director, aunque no ocultaba la cara de orgullo por su más reciente creación.

Hoy es Ingeniería Extraordinaria

La que nos invita a viajar a Ingeniería Extraordinaria es de 4Gif’s

En un mundo controlado por el Director… 50

10 agosto 2012

Hormona divertida

… así sería Disneyland.

En un mundo controlado por el Director… 49

“Y no es que Disneylandia no sea divertido, pero podría ser más, ja”, dicen que dijo el Director.

Hoy soy bipolar, mañana no

La ratoncita salió de My Confined Space

800 mil kilómetros… y contando

26 julio 2012

Neurona viajera

En esta esquina ya habíamos reseñado la historia de Roverta (sí, con ‘v’ chica), una Land Rover Discovery, cuyo dueño, un fotógrafo, ha recorrido gran parte de América y planea recorrer el mundo entero. Ahora hablaremos de Otto.

Otto es una Mercedes Benz G Wagon en la cual el alemán Gunter Holtorf ha recorrida la impresionante cantidad de 800 mil kilómetros. Todo inició con la caída del Muro de Berlín, allá en 1989, cuando él y su esposa decidieron viajar por África. Pero cuando habían recorrido casi la totalidad del continente, optaron por seguir su viaje a donde les placiera. Así han llegado a lugares tan lejanos y distantes entre sí como la India y Río de Janeiro, o algunos más extraños e impenetrables, como Corea del Norte o incluso estar a las puertas de Guantánamo, siempre a bordo de la fiel Mercedes Benz G Wagon color azul cielo.

 

Lamentablemente la esposa falleció hace algún tiempo, pero le hizo jurar a Gunter que él seguiría con el increíble viaje, cosa que cumplió.

 

Hoy han pasado 23 años y Otto junto con Gunter (y en ocasiones un amigo fotógrafo) siguen con su marcha a través del mundo.

 

“Los principales costos de un viajero son los hoteles y los restaurantes. Nosotros nos saltamos los dos. Dormimos en el carro y nos hacemos nuestra comida”, dicen que dijo Gunter. El Director no dijo nada; siente envidia.

Hoy es Otto

La que también se pasea en carro es de My Confined Space