¿A qué huele la violencia?

Hormona desierta

El sábado 9 de mayo en Torreón y la comarca lagunera ocurrieron tres situaciones en las que se involucraron balas, secuestros, narcos persecuciones y enfrentamientos. El Director tenía guardado un texto que escribió después de su más reciente visita a Torreón, en abril pasado, y que retrata lo que sucede en esa ciudad después de cada balacera.

Persecución termina en la Unión con 2 muertos y 3 heridos
Dos policías heridos y una mujer muerta deja balacera en el centro de Torreón
Grupo armado entra a centro comercial de Gómez Palacio

Torreón huele a carne asada

Torreón.- Torreón, y toda la comarca lagunera, huele a desierto, a Nazas, a industria, a cervezas, a calor. Desde hace un par de años también hiede a pólvora, a ciudad muerta, a miedo. Y después de la pólvora, llega el olor a carne asada.

“La balacera de ayer”, “Los que mataron en el boulevard”, “La balacera de Gómez”, “La balacera en La Rosita”, “Los ejecutados en Lerdo”, “La balacera en El Campestre”. Todas son frases cotidianas de los laguneros (Torreón, Gómez Palacio y Ciudad Lerdo). Y cada vez que se pronuncia alguna de estas (que no son todas, además que algunas hasta se repiten, varias veces), la ciudad deja de vivir como tal.

Pasados tres, cuatro o cinco días, la comarca recupera su ritmo. Un ritmo que no es normal, pero que ya se hizo costumbre, porque, desde hace un par de años, con la llegada de los Zetas, la ciudad mutó: antes de los Zetas, después de los Zetas, viejo y nuevo testamento narco.

Antes de los Zetas. La vida nocturna de la comarca era notable, con antros llenos (los de moda y los que no), bares, cafés, gran diversidad de restaurantes, todos con clientes y mucha sobremesa. La ciudad, de noche, lucía con tráfico vehicular. La moda de pasear en coche por La Rosita o la alameda de Torreón era considerable. Los lotes de autos seminuevos pululaban por toda la ciudad. Con una frase se resume el sentir de los laguneros en ese tiempo: “Salíamos sin miedo”.

“Llegaron los Zetas”. Así, con esa frase, entre asombro e incredulidad, los habitantes de la comarca platicaban entre ellos y “avisaban”, mediante teléfono y, principalmente, correos electrónicos, a sus amigos y parientes, después, a los de fuera. Los rumores fueron muchos, los hechos también.

Rumores: “Que secuestraron al hijo de fulanito”, “Que los Zetas acabaron con la venta de autos seminuevos”, “Que los Zetas controlaban la policía”, “Que los Zetas llegaron a un antro y no dejaron salir a nadie”, “Que si traes placas de Jalisco o de Sinaloa te tienen bien checado”, “Que ese bar es de Zetas”. Posibles hechos: todas las anteriores. Confirmado: “Desde que llegaron los Zetas, la vida cambió en la Comarca Lagunera”.

Las balaceras en la comarca no tienen un horario establecido: mañana, tarde y noche. Extrañamente los laguneros, cuando hay disparos, sólo dejan de salir por las noches. Durante el día realizan sus actividades como en cualquier otra ciudad: traslados al trabajo y a la escuela, comidas en restaurantes, sobremesa, compras en mercados, centros comerciales y expendios de cerveza, muchos expendios de cerveza.

Por la noche, sobre todo después de una balacera, las calles de Torreón, Gómez Palacio y Ciudad Lerdo, se tornan desiertas, como su entorno. Los restaurantes, semivacíos; los cafés y bares lucen de manera similar. Los grandes perdedores fueron los antros (en pasado, porque si acaso sobreviven algunos).

Las carnicerías y los expendios de cerveza son los ganadores de esta situación. No es que los Zetas sean consumidores compulsivos de esta clase de productos, tal vez lo sean. Lo que sucede es que, después de una balacera, los laguneros se atrincheran en sus casas, pero antes se surten de todo lo necesario: cervezas, carne para asar, cebollitas, refrescos, hielo y carbón. Y así, por la noche, de los jardines o los patios de los laguneros, brotan columnas de humo con olor a carne asada, un aroma que brota de dos casas sí y una no y que inunda la comarca.

Carlos Martín, abril 2009

Hoy soy Carlos Martín, mañana, el Director
Las secretarias le dijeron al Director que ya están listas para el barbecue en el patio de la oficina, y una de ellas, la de la foto, es de Tree Hugger

9 comentarios to “¿A qué huele la violencia?”

  1. NTQVCA Says:

    Direc:
    Me parece bastante fuerte lo que sucede y muy valiente que lo publiques.
    Espero de verdad que este tipo de denuncias sirvan de algo para que México deje de ser este ente en el que se esta convirtiendo, que nos deje de dominar el miedo y la impunidad.

    saludos

  2. Eduardo Rentería Says:

    Tienes razón Carlos, a medias; y espero que no me lo tomes a mal.

    Tus comentarios en cuanto a los de la letra impronunciable son acertados…pero…siempre han estado entre nosotros los otros narcos, y la corrupción, y los asaltos; sólo simulabamos no verlos. La diferencia es que ahora diferentes grupos se pelean esos negocios que ya estaban. Es mi opinión.

    Un saludo.

  3. Violencia sin sentido II « El regreso del Director Says:

    […] “¿Y ahora por qué?”, dicen que dijo acongojado el Director, quien recordó cuando escribió “¿A qué huele la violencia?”: Torreón huele a carne asada. […]

  4. ¿Todos vs los Zetas? « El regreso del Director Says:

    […] verdad, Los Zetas vinieron a desmadrar varias ciudades del país, como Torreón, ¿pero es bueno que los otros cárteles hagan el trabajo del gobierno?, ¿son buenos los otros […]

  5. “A la inseguridad ya nos acostumbramos” « El regreso del Director Says:

    […] En esta oficina recordamos lo publicado por el Director justo hace un año, en abril de 2009: ¿A qué huele la violencia?, un ensayo sobre cómo afectó el narco las costumbres de los habitante…. […]

  6. m1 Says:

    NO SE PREOCUPEN TODO LLEGARA A LA NORMALIDAD, SOLO ES UN REACOMODO DE GENTE NUEVA, HAY NUEVOS MANDOS Y SOLO ES QUE
    RETOMEN EL NUEVO CONTROL, Y SE EMPESARA A CALMAR TODO COMO ANTES, HASTA ELLOS MISMOS SE CONTROLARAN PRONTO ASI SE ABRE PLAZA,

  7. Psicosis en Torreón « El regreso del Director Says:

    […] Y por si le interesa: A qué huele la violencia […]

  8. ¿Ya ganó la delincuencia? (adiós, Torreón… por ahora) « El Regreso del Director Says:

    […] La delincuencia en todas las zonas arriba descritas es insoportable. Sabemos de casos de primera mano sobre secuestros y asaltos en carretera (trabajadores de El Financiero). Además, se han documentado infinidad de casos en medios de comunicación, incluyendo el estudio de una aseguradora y una farmacéutica en el que recomiendan a sus empleados evitar estos estados (las carreteras más peligrosas del país están en Zacatecas, según dicho estudio). Por si fuera poco, Torreón (y la Comarca Balacera), dejó de ser la ciudad tranquila y próspera que la caracterizaba (ver Torreón Huele a carne asada). […]

  9. Ser periodista en México « El Regreso del Director Says:

    […] Para recordar: ¿A qué huele la violencia? […]

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