Hormona variadita
Y están de regreso nuestro excelentes surtiditos de nenas que nos han hecho famosos. ¡¡¡Provecho!!!
“¡¡¡Wow!!!”, dicen que se limitó a decir el Director.
Neurona rechazadaEl escritor y opinólogo Alberto Martínez Vara (chilango convertido en tapatío; él mismo lo dice) publicó en una de sus columnas (del Grupo Reforma) una historia bastante divertida sobre el rechazo a un exgobernador:
——————
“Hace poco fui con un grupo de amigos a un restaurante en Guadalajara, de repente noté movimientos de guaruras y vi que de una camionetota se bajó un ex Gobernador y entró con otras dos personas.
Cuando llegó, el restaurante ya estaba lleno y había gente esperando afuera, pero el político habló con la recepcionista, el dueño del lugar salió a recibirlo y de inmediato trajeron una mesa que el capitán de meseros quiso meter en medio de las otras, que ya de por sí estaban muy pegadas.
Los meseros nos pidieron que nos recorriéramos un poco, para meter la mesa entre todos. Y pasó el milagro. Uno de mis amigos, en voz bastante alta, para que lo oyeran todos, dijo: “Yo no me muevo para que entre un corrupto aquí. Y si para atenderlo, se saltan a los que ya estaban esperando, denme mi cuenta, no se me antoja comer en un lugar así”.
El estupor de todos fue interrumpido por la voz de una señora de otra mesa que dijo, también en voz bastante alta: “A mí también denme mi cuenta, no sé por qué aquí aceptan a gente así”.
De repente todos los comensales empezaron a pedir sus cuentas y a gritarle ¡fuera, fuera! al corrupto político. El tipo se puso rojo, no sé si de vergüenza o de coraje -no creo que de vergüenza, porque eso tipos no la tienen-, pero dio media vuelta y se retiró con todo y acompañantes. A su salida, todo mundo aplaudió.
Y yo me sentí muy, pero muy bien.
——————-
Aquí el resto de la historia, aunque el problema es que no dijo quién era ese exgobernador.
“Pues queremos saber quién fue dicho exgobernador rechazado y cuál el restaurante, para no ir”, dicen que dijo el curioso Director mientras hacía reservaciones para ir con sus secretarias al restaurante que ilustra esta entrada. Por cierto: esta entrada va derechito a nuestra sección Qué Risa Cuando les Pasa.
Hormona cafetera…así serían los Starbucks.
En un mundo controlado por el Director… 55
“Se me antoja ese cafecito bien caliente”, dicen que dijo el Director.
Neurona corruptaHace un par de semanas nuestro Director tuvo una reunión con el dueño de una importante empresa aquí en Guadalajara, y entre varios temas que se trataron dijo que en México no existe la cultura de pagar impuestos, y que la mayoría de los empresarios y ciudadanos evitan pagarlos debido al despilfarro y a la corrupción de las autoridades.
En esta condición de “no pago impuestos” están todos, desde los poderosos empresarios hasta el más pobre de los jodidos. El primero evade mediante sofisticados esquemas fiscales, mientras que el segundo simplemente no está registrado ante Hacienda o no declara sus ingresos. Y entre esos dos existe un amplio abanico de evasores fiscales… y quien diga que no es cierto, está evadiendo.
Esto viene a colación por el escándalo de la deuda de casi tres mil millones de pesos (sí: 3,000’000,000 de pesos) que hacienda le condonó a Televisa. ¿Y quién es el villano aquí? ¿Televisa? ¿Las autoridades? ¿Los dos?
Los dos son los villanos, y son tan villanos como el resto de nosotros que no pagamos impuestos y evadimos a la primera oportunidad. Sí, es un asco dicha condonación de deuda, pero también somos un asco de sociedad que nos alarmamos de lo que hacen los ricos pero nunca volteamos a ver o autocriticar nuestra propia mierda, para empezar.
“Condónenme esta”, dicen que albureó el Director.
Neurona envidiosaAcaba de salir a la luz pública un “escándalo” que “mancha la herencia comunista china”. Sucede que una nieta de Mao Zedong, el precursor de la Revolución Popular en China, es una de la personas más ricas de la nación oriental y esto contraviene el ideal revolucionario de su abuelo comunista.
Esta situación está desgarrando los corazones de miles y miles de izquierdosos que critican a la señora por tener dinero, siendo que su abuelo y miles o cientos de miles que lo siguieron murieron por una causa comunista. Frases como “Mao se debe de estar revolcando en su tumba” o “Qué vergüenza” inundan los comentarios a las notas periodistas que destacan este suceso.
Déjenos hacerle una sencilla pregunta, amigos lectores: “¿Usted es igualita o igualito a su abuelo en los ideales? Lo más seguro es que su respuesta sea “No”; si acaso compartirán algunos gustos, pero de allí a que usted piense y sea igual a su abuelo no lo creemos (aunque habrán sus excepciones, claro).
Entonces, ¿díganme por qué demonios critican a una nieta que quizás lo único que comparta con el abuelo sea el lazo familiar y hasta allí? Déjenla que sea rica, envidiosos.
“Siguiendo con esta lógica estúpida: si el abuelo de una persona fue o es un asesino, ¿también el nieto debe de ser un asesino por herencia?”, dicen que dijo el Director.
Neurona nerviosaNuestro Director acaba de viajar por carretera desde Guadalajara hasta Torreón, México (desde el occidente del país hasta el norte; más de 750 kilómetros). Cabe recordar que la esposa de nuestro jefe es originaria de Torreón, mejor conocida como la Comarca Lagunera (alias la Comarca Balacera, por la inseguridad que ha asolado algunas regiones del país, principalmente al norte). Tenía sin manejar hasta allá más de tres años (desde entonces había viajado a Torreón varias veces, pero en avión), mientras que antes viajaba en auto hasta al norte casi cada mes. La inseguridad cambió todo.
Hasta antes de este fin de semana, el último viaje había sido, como dijimos, hace tres años. Dicha travesía puso muy nervioso a nuestro Director: pocos autos en las autopistas y carreteras, y los que había eran del estado donde circulaba: placas de Zacatecas en Zacatecas; placas de Aguascalientes, en Aguascalientes; y así en Jalisco, Durango y Coahuila. La mayoría de la circulación eran camionetas de rancherías y uno que otro auto de tránsito local. El transporte de carga era escaso y la vigilancia policial y militar era reducida y en solo algunos puntos. Y no era para menos: las noticias y las pláticas de conocidos aseguraban de hechos violentos en dicha carretera: asaltos, secuestros, extorsiones.
No sabemos qué tan ciertas eran algunas de estas situaciones, pero lo que sí nos consta es que marcó la percepción de inseguridad en dicha carretera, tan así que durante más de dos años fue poca la circulación de autos y camiones; y eso que estamos hablando de una carretera internacional que conecta El Paso, Texas, con la Ciudad de México, pasando por Ciudad Juárez, Chihuahua, Torreón, Zacatecas, Aguascalientes, León…
Este fin de semana, a diferencia de hace tres años, por la carretera circulaban gran cantidad de camiones de carga, aunque en cuanto a autos y camionetas con familias, estos eran pocos; eso sí: hace tres años no se vio ninguno en todo el trayecto (para ponerse nervioso, de verdad). Además, en esta ocasión, la vigilancia militar y policial fue bastante, aunque en algunos tramos (hasta de más de 100 kilómetros) no se veía ni una sola autoridad, solo algunos tractocamiones y uno que otro coche; nada de qué alarmarse.
La única situación rara que vio nuestro Director fue en una gasolinera ubicada al norte de Fresnillo, Zacatecas: el tipo de la tienda de conveniencia, malencarado, nada amable y que no contestó ni los buenos días al Director; además, el despachador se acercó de igual manera. Al minuto llegó una camioneta con dos fulanos con muy mala pinta, mismos que se le acercaron al encargado de la tienda sin dejar de mirar al Director, quien, paranoia incluida, de inmediato se subió a su coche y avanzó a toda velocidad.
Nota importante: a nuestro Director no le pasó nada ni vio nada grave, incluso notó mucha vigilancia; aún así, si usted planea viajar por dicha carretera, hágalo bajo su propio riesgo. Después no queremos quejas tipo: “Es que confié en el Director” o aglo así.
Nostalgia: De ida, nuestro Director llegó una noche a la bellísima ciudad colonial Zacatecas (Patrimonio de la Humanidad) para recordar viejos tiempos (tenía más de cuatro años sin ir). Le dio tristeza ver las calles solas, sin turismo, solo gente local. En el hotel que llegó (y que siempre había llegado antes) tal vez solo había una décima parte de ocupación (era día festivo), siendo que antes de la ola de violencia, durante cualquier época del año, rebosaba de turistas locales y extranjeros.
El Director le preguntó a tres zacatecanos que qué había pasado, “¿por qué tan sola la ciudad?”, a lo que le respondieron que, en efecto, era por la violencia, aunque aseguraron que esta se circunscribía a las orillas de la ciudad. Aun así, la tristeza o la añoranza por una ciudad viva estaba en sus memorias.
“Pues sí, que los maten a todos y se acaba este desmadre”, dicen que dijo una persona con la que platicó el Director allá en Torreón, quien aseguró que hay limpia por parte de las autoridades y contó varios casos, dos de ellos de primera mano… Por cierto, Torreón goza de una inusual tranquilidad.
Neuronas cansadasEl Director acaba de ver (casi, vio dos terceras partes de la película) El Santos contra la Letona Mendoza, cinta basada en populares personajes de los moneros jaliscienses JIS y Trino, y terminó muy decepcionado debido a que siempre había admirado a dichos caricaturistas en sus distintas etapas desde hace más de 20 años.
Lo grave del asunto es que estos dos artistas son muy talentosos, con facetas en la prensa, en el radio e incluso en la TV, donde en verdad han destacado y hasta sorprendido; mientras que la película en cuestión es, en verdad, mala.
“El santos contra la Tetona Mendoza es predecible, aburrida, con lugares comunes y con guiños hacia otras películas que en lugar de sorprender nos da la impresión de que los moneros y los que hicieron la película no tenían ideas originales para la misma. El resultado es un bodrio. So no la ha visto, no pierda su tiempo y su dinero. ¿Qué pasó, JIS y Trino, dónde quedó el ingenio que les caracteriza?”, dicen que dijo el muy decepcionado Director y agregó que, para tetonas, su secretaria.